viernes, 20 de enero de 2012

Internet contraataca # OpMegaupload


A los pocos minutos de que Departamento de Justicia ordenara que el sitio Megaupload se cierre,  Anónimo lanza el mayor ataque contra el gobierno y sitios de la industria musical.

La Operación Anonymous entró en acción y comenzó a bloquear sitios web del Departamento de Justicia, de la Oficina de autor de EE.UU., Universal Music, la RIAA, MPAA y varios sitios más.

Hacktivistas con el colectivo anónimo están librando un ataque en el sitio web de la Casa Blanca después de romper con éxito los sitios del Departamento de Justicia, Universal Music Group, la RIAA y Motion Picture Association of America. 

La incursión en Megaupload el Jueves a demostrado que el gobierno federal no necesita SOPA o su legislación hermana, PIPA, con el fin de plantear un golpe en la Web. 

Fuente 

AnonOps Comunicaciones



miércoles, 18 de enero de 2012

"Adagio de mi país" - Micro Especial en Homenaje a Néstor Kirchner



Para Encuentro. Música: Andrés Calamaro. Dirección: Ariel Hassan.


Durante el año 2005, presidencia de Néstor Kirchner, se creó Canal Encuentro y, junto a otras acciones, comenzó una política pública de comunicación comprometida con la democracia.

Hoy no hay palabras frente al dolor que causa su fallecimiento, pero redoblamos el compromiso a continuar trabajando con dignidad por la igualdad de posibilidades de acceso a la educación para todos y todas que habitan nuestro país.

miércoles, 11 de enero de 2012

"Los que atacan a Moyano, atacan toda forma de organización que se da el pueblo..."




Por Julio Piumato

Hace 10 años la llamada entonces “CGT que Lucha” divulgaba una solicitada firmada por Juan Manuel Palacios y quien esto escribe en nombre del Consejo Directivo de la CGT (solicitada que se negara a publicar, casualmente, el diario Clarín). En ella advertíamos sobre las maniobras de la usura financiera y los grandes grupos económicos que insólitamente salieron a atacar a Moyano con inventos inverosímiles. La intención era clara. Había estallado el modelo neoliberal luego del 19 y 20 de Diciembre y los grupos responsables del saqueo pergeñaban los pasos siguientes poniendo en duda aún la existencia misma de la Nación. En esa tarea tenían dos urgencias: la primera, facilitar la retirada de quienes llevaron adelante el vaciamiento del país (Cavallo y Cía.) y, la segunda, poner freno a quienes tozudamente habían resistido el modelo neoliberal y alertado constantemente sobre las consecuencias que el mismo tendría para todos los Argentinos. Esa resistencia ,que encabezó el MTA en los 90 y la CGTqlucha a partir del 2000, tenía un líder y un referente indiscutido, Hugo Moyano. No había que ser muy inteligente para imaginar que desde las usinas de generación de estrategias de los grupos financieros imperialistas, pensando los nuevos escenarios, temieran el lugar que podía ocupar en esa Argentina de comienzos del 2002 quién con valentía convicción y coherencia había expresado la voz de los trabajadores y de los que no tenían voz en esa Argentina neoliberal. Así, esa consigna aparentemente nacida del grito indignado de las capas medias “que se vayan todos” se transformó en la mejor herramienta de los dueños del poder económico que como cortina de humo permitía la retirada ordenada de los saqueadores del país. Por otro lado y con las mismas intenciones a partir de los medios de comunicación hegemónico dirigían la ofuscación de esos sectores medios que aplaudieron a Menem y a la De la Rua hacia los trabajadores y su figura emblemática: Hugo Moyano.

No hay que ser demasiado inteligente.

Atacar a Moyano era impedir que los trabajadores sacaran provecho del fracaso político del neoliberalismo y de los políticos pusilánimes, impidiendo que_los trabajadores recuperaran los derechos cercenados hasta entonces. El triunfo de Néstor Kirchner y la etapa que se abrió entonces, demostró que nuestra lucha no había sido en vano.

Hoy, a 10 años de esa solicitada, cabría preguntarse porqué lo siguen atacando a Moyano. Esa pregunta es imposible contestarla fuera del contexto del avance y fortalecimiento del sindicalismo a partir de la recuperación del trabajo, de derechos y de protagonismo en la defensa del modelo Nacional y Popular, operada desde la asunción de Néstor. Ese fortalecimiento afianzó el liderazgo del dirigente sindical más consecuente en la defensa de los trabajadores, que demostró capacidad de movilizar más de 600.000 trabajadores el año pasado en la 9 de Julio. Peronismo, Movimiento Obrero Organizado y Justicia Social Plena volvieron a ser sinónimos gracias al “Negro” como cariñosamente lo llama la Presidenta.

Mirando el escenario que viene, viendo la voluntad del Pueblo de profundizar la Justicia Social, viendo la crisis del modelo capitalista neoliberal, viendo la realidad de la UNASUR, viendo la importancia estratégica del sindicalismo argentino en el continente por su vasta experiencia y rica historia, se entiende porqué siguen atacando a Moyano.

De los enemigos del peronismo y del Pueblo Argentino está claro y es esperable, de los que dicen ser parte del modelo Nacional y Popular es una estupidez imperdonable!.
A Paso de Vencedores!

TEXTO DE LA SOLICITADA

BUENOS AIRES, 8 DE ENERO DE 2002
COMUNICADO DE PRENSA
CONFEDERACION GENERAL DEL TRABAJO
DE LA REPUBLICA ARGENTINA

POR QUE ATACAN A MOYANO

En los últimos tiempos parece haberse hecho costumbre atacar a Moyano. En los graves momentos que vive la Nación, por el saqueo que ha provocado el modelo económico neoliberal y el vaciamiento que han hecho de la Argentina los grupos oligopólicos y de la usura financiera, la campaña contra Moyano no cesa. Esta semana han recrudecido disparatadas versiones acerca de propiedades millonarias que se le adjudican. Hoy en Escobar como ayer en La Pampa o en Tandil. Con absoluto desparpajo e impunidad tratan de atacar a quien es un estorbo para ese poder usurario en aparente retirada.

Son los mismos "desconocidos de siempre" que hace quince días deslizaron que Hugo Moyano estuvo "detrás" de de ciertos hechos de violencia registrados en las jornadas del 19 y 20 de diciembre. La calumnia forma parte de una campaña divisionista que pretende desvirtuar la gran gesta protagonizada por el pueblo argentino y convertirla en un hecho policial.

Esas maniobras, orquestadas desde los grandes centros del poder económico y financiero, deben ser explicadas a la ciudadanía para evitar que nos conduzcan a la desunión y a falsos enfrentamientos entre los distintos sectores populares que se oponen al modelo neoliberal. Esos días salieron a la calle las capas medias, los trabajadores, los desocupados y los que fueron empujados a la marginación por un sistema económico antisocial y antinacional que sólo podía desembocar en la represión y el crimen.

Y fue justamente esa confluencia masiva y espontánea de los distintos sectores sociales que componen el pueblo argentino, lo que permitió arrojar del poder al superministro Domingo Cavallo y al presidente Fernando de la Rúa, sancionando por haber traincionado al programa que prometió a sus electores. Esa unidad en la acción y en las calles consiguió un gran triunfo popular y preocupa a los dueños del poder.

Atacan a Moyano porque quieren separar a las capas medias del movimiento obrero organizado. Porque no quieren más sindicatos. Porque pretenden ocultar el saqueo del patrimonio nacional, ejecutado por quienes se llevaron 150 mil millones de dolares al exterior, satanizando a quienes defienden intereses nacionales. Para proteger a los gerentes y los tecnócratas, que son los principales responsables de la crisis, le venden a la clase media que toda la culpa de lo que pasa la tienen los sindicalistas y los políticos.

Debemos reflexionar sobre los alcances de esta campaña que pretende escamotearnos un gran triunfo popular: la recuperación de la identidad y la dignidad nacional frente al despojo y la entrega. Por el contrario, hoy más que nunca es indispensable la unión de empresarios nacionales, trabajadores, profesionales, estudiantes, empleados y desocupados, para avanzar hacia la construcción de un proyecto nacional que asegure la paz y la prosperidad para 37 millones de argentinos y no sólo para unos pocos como lo pretenden los dueños del país.

Las calumnias en sí es lo de menos: serán contestadas ante la justicia como corresponde. Lo importante es el análisis de lo que está detrás de la campaña. Los que atacan a Moyano, atacan toda forma de organización que se da el pueblo para resistir un modelo de hambre y muerte que ha demostrado su fracaso.

Frente a estas maniobras es importante que el pueblo, que ha recuperado su protagonismo esté alerta y vigilante para garantizar que los cambios reclamados y esperados se concreten. La Patria así lo demanda.

POR CONSEJO DIRECTIVO NACIONAL

JULIO PIUMATO
SECRETARIO DE PRENSA

JUAN MANUEL PALACIOS
SECRETARIO GREMIAL

Esta solicitada no fue aceptada por el diario Clarin para su publicación.

lunes, 9 de enero de 2012

Ese hombre Por Rodolfo Walsh


El guardia civil pregunta el nombre, consulta su lista, abre la puerta del parque. El tenue sol madrileño quita de las rodillas la lluvia de París, funde la nieve de Praga.
    En la casa me recibe el secretario discreto, urgido por irradiación cotidiana. Yo sé que debería estar observando los detalles pero no veo más que la alfombra, el artesonado, la penumbra de la sala donde enseguida aparece el Viejo, su voz tranquila. Me estaba esperando.
    Sigue alto y erguido, indestructible. Se agacha un poco para darme la mano.
    "Lo estaba esperando "dice.
    "Tenía muchos deseos de conocerlo "aseguro.
    Todo es claro y ordenado en su despacho: libros en los anaqueles, un Martín Fierro a caballo, el banderín argentino, Juan XXIII bajo el vidrio del escritorio.
    Cuando se sienta, veo por primera vez la desollada cara del Viejo, la cascada de venitas rojas que no aparece en las fotos o que las fotos olvidan, lo mismo que uno.
    "¿Café? "dice". ¿Coñac?
    Ofrece Winstons, se inclina hacia adelante para dar fuego con el encendedor de oro. Tal vez me he quedado dormido en alguna butaca de algún aeropuerto en alguna indescifrable escala nocturna y este sueño preocupado es una broma del cansancio. Pero el Viejo está allí, veo el traje pizarra, el pulóver rojo, las ideas que se ordenan en su cara, la embellecen, escucho la voz persuasiva que habla del mundo, sus grandes movimientos circulares, sus leyes inmutables.
    "A los imperios no los derriba nadie "dice". Se pudren por dentro, se caen solos.
    Solos, pienso.
    Parece que adivina.
    "Cuando alguien los empuja "dice, recuerda". En este continente yo los he enfrentado "dice, anulando de un golpe la distancia, regresando o no partiendo nunca, clavado a este continente que no es este, no es la muchacha que vuelve y sirve el coñac y sirve el café.
    "Café sin cafeína "dice el Viejo". Es más sano. Mire Vietnam "dice.
   " Miro Vietnam: sonrisas ambiguas, pisadas nocturnas en la selva húmeda, espaldas maternas cargando obuses, una bandera roja flameando sobre Hué bajo una lluvia incesante de napalm.
    "Los militares yanquis "explica" son muy brutos, no leen la historia, creen que la guerra se gana con el ejército.
   " Otra vez el gesto circular abarca las edades, los pueblos, el orgullo pisoteado, Roma se derrumba en el espejo de la memoria y la voz del Viejo parece que gozara.
    "Líneas de abastecimiento. Lo sabe un cadete.
    Toma su café sin cafeína.
    "Ya no les quedan amigos en el mundo" dice.
    "Si estos se salvan "dice" será porque tienen dos océanos de por medio.
    "Pero a usted lo derrocaron.
    "A me derrocó la Sinarquía "aclara". Después vinieron a buscarme. Los yanquis "dice, rememora". Cuántas veces.
    "Y usted.
    Me pregunta si conozco el cuento del vasco. Escucho el cuento del vasco, rodeado de parientes, que no quería firmar el testamento. El índice del Viejo va y viene despacio sobre el índice izquierdo, preparando la pregunta, la pausa, el corte de manga, su porfiada respuesta. Y ahora no sé cuál es mi risa, cuál es la suya, la del Papa Juan divertido a su modo en el cromo.
    El círculo pulsa, se achica, se concentra. El Viejo desliza sobre el vidrio una caja taraceada de tabacos. Tomo uno, lo hago girar entre los dedos, aspiro su lejano aroma.
    "Me los manda Fidel "dice el Viejo". Cómo están por allá.
    "Siempre preguntan por usted.
    Es cierto: siempre preguntan por él.
    "Esperaban su visita "digo.
    "Me hubiera gustado ir "suspira". No ha llegado el momento. Usted sabe, había que pasar por Moscú.
    El periódico sigue inmóvil sobre el escritorio, con sus terremotos, naufragios, sobresaltos del oro, el nuevo récord de Iberia: seis horas, treinta y dos minutos, vuelo directo. No veo las manos del Viejo, tal vez el índice derecho sigue moviéndose despacito sobre el izquierdo, debajo de la mesa, una broma conjunta que podemos apreciar.
    El círculo ha vuelto a crecer, las costas se dilatan, la selva. América. Ahora hablamos de los muertos. El Viejo guarda la caja de tabacos, saca un libro abierto en la dedicatoria de "un adversario que evolucionó", la firma brevísima del gran muerto reciente () cuyas cenizas llueven sobre mil ciudades, que anda por ahí asomado a las cocinas, a los dormitorios, probando el caldo de las ollas, creciendo en los huesos de los chicos.
    "Tenía el fuego sagrado "dice el Viejo". Lástima que no trabajara para nosotros "y la cara se le nubla, de pena, desconcierto, quién sabe.
    "El pensaba que había que apurarse.
    "Sí, pero ya ve.
    "Porque ellos creen que Vietnam se acaba, y que después caerán sobre ellos, sobre nosotros "digo". Por eso estaban apurados.
    "La guerra es larga "responde sin apuro.
    Vuelvo a mirarlo como si yo fuera el Viejo y él tuviera un largo futuro por delante.
    Si él quisiera, pienso.
    La puerta se abre sola. Un fogonazo de alegría alumbra la cara surcada de venitas del Viejo, que se para, avanza hacia el perro lanudo que entra en dos patas. Yo miro el despliegue de mimos y festejos que corta las preguntas, acaso la entrevista.
    Pero el Viejo vuelve, se sienta.
    "Otro café "dice.
    De la manga del saco sale otra anécdota, como otro conejo. Cada vez que el general Roca recibía al embajador boliviano, ponía dos sillas. Una para el embajador, otra para la mala fe.
    "Yo le mandé decir que tuviera cuidado, que desconfiara de esa gente. No era tiempo.
    "Cuándo entonces "digo.
    "Yo he esperado mucho.
    Tal vez lo estoy fastidiando, acaso va a mirar su reloj, usar un pretexto que no necesita, la mujer que atravesó el Atlántico para conseguir su dedicatoria en una foto, el dirigente que aguarda en la sala su epifanía de palabras lejos, vestales con pinta de herederos, tahúres de doble entraña, empresarios dispuestos a compartir las pérdidas, terratenientes a socializar los caminos, clérigos a repartir el reino de los cielos, gorilas convertidos.
    El arresto del último general que casi se subleva flota sobre los pocillos de café sin cafeína.
    "Es un buen muchacho "sugiere". Le voy a contar un chiste "sugiere.
    Las once de la mañana entran por el ventanal, aclarando la sonrisa.
    Un empresario americano fue a Brasil, donde querían comprar petróleo; fue a Kuwait: querían vender petróleo; a Grecia: les propone transportar petróleo. Armó el negocio, se quedó con la mitad. Los otros le peguntaron: ¿Pero usted qué pone?
    "¿Cómo qué pongo?", dijo el empresario "dice el Viejo". "Yo pongo el Atlántico." Con este muchacho pasa lo mismo. El ejército pone las armas. Nosotros ponemos la gente. ¿Y él qué pone? ¿La patria?
    Risas. Imposible no reír cuando el Viejo cuenta un chiste, porque lo cuenta muy bien. Pero consigue que el cotejo con la realidad parezca un segundo chiste, mejor que el primero.
    Ahora sí, ha mirado su reloj. De golpe entiendo que he pasado horas sumergido en la envolvente conversación del Viejo, como quien escuchara a cualquier padre, y que al salir estaré caminando por una calle de Puerta de Hierro, de Southampton, de Martín García, con todas las preguntas sin hacer.
    "Esa mujer "digo.
    Su cara es gris. Una muralla.
    "Creo que la quemaron" dice.
    "No la quemaron "fantaseo". Está en un jardín, en una embajada, de pie, una estatua bajo tierra, donde llueve "digo. Llueve siempre, pienso, y ella se pudre.
    "Puede ser "su cara es más remota que nunca". Algún día se sabrá.
    "Y los otros muertos "quiero saber". Los fusilados, los torturados.
    Un ramaje de la vieja cólera circula por su cara, relámpago entre nubes.
    "El pueblo pedirá cuentas.
    "¿Cuándo?
    "Algún día. Saldrá a la calle, como el 56, el 57.
    "¿Por qué no ha vuelto a salir?
    "Porque yo no he querido "dice.
    "¿Cuándo, general, cuándo?".

cuento "Ese hombre" recopilado en "Ese hombre", de Rodolfo Walsh.